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TENDREMOS UN PRESIDENTE AUTOCTONO
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SHIPIBO-CONIBO,MIGUEL HILARIO MANENIMA QUIERE SER PRESIDENTE
La historia de Miguel Hilario parece sacada de una leyenda: nació en una canoa, mientras sus padres recorrían el río Ucayali en la Amazonía peruana, trasladándose de una aldea a otra. Debido a esta peculiar circunstancia, decidieron llamarle El Viajero, y Manënima en honor a su bisabuelo, que era un líder. Sería un nombre que le describiría perfectamente: años después, recorrería el mundo y se convertiría en el primer representante de su pueblo Amazónico en obtener un doctorado en Estados Unidos.
Actualmente se encuentra promoviendo la Escuela de Desarrollo de Políticas Públicas en diferentes partes del Perú, como parte de una gira por la costa, sierra y selva. En enero estuvo en Cusco, Puno, Pucallpa, Ucayali y Huaraz, donde congregó a jóvenes y líderes indígenas para compartir su visión del cambio que necesita el país. Asimismo, está en conversaciones con dos editoriales (la Thomas Nelson Publishing Company y Murdoch Books) para publicar su libro: The Amazonian.
De igual forma, mantiene estrechas relaciones con líderes amazónicos a fin de hallar mecanismos de comunicación y promover el desarrollo. Así, busca la forma de que participen en el quehacer nacional, que sus hijos accedan a educación y proteger a las comunidades de la contaminación ambiental. También ha creado una página Web, a través de la cual, mujeres de distintas comunidades amazónicas puedan vender productos artesanales.
A pesar de estar ocupado con varios proyectos, Miguel Hilario ya se trazó su próximo viaje: Israel. Debido a que es un gran creyente, quiere reconectarse con la Tierra Santa.
Finalmente, el Partido Político Pluralista que fundó busca representar a los más de 64 grupos étnicos del país, reconociendo la diversidad étnico-lingüística del Perú, promoviendo el desarrollo sostenible a través de varios comités ubicados en diferentes provincias y en la capital. De esta forma, se lanzará como candidato presidencial en las próximas elecciones.
Historia
“La mayoría me llama Miguel Hilario. Es el nombre que figura en mi pasaporte, en mi licencia de conducir y en otros papeles que prueban mi existencia en el mundo moderno. Sin embargo, ese nombre no significa tanto para mí: el apellido Hilario lo heredamos de aquellos que explotaron y esclavizaron a la generación de mi abuelo.
En nuestro lenguaje Shipibo-Konibo, me llaman Manënima, que es el nombre original de mi tatarabuelo, un orgulloso cazador que fue muy conocido en las aldeas del alto amazonas. Es un nombre nostálgico, es mi conexión con la historia no contada de generaciones de la tradición Shipibo-Konibo. Asimismo, cuando nací, me llamaron el viajero”.
Miguel Hilario Manenima nació en una canoa cuando sus padres viajaban por el río Ucayali en la Amazonía peruana. Fue debido a esta peculiar circunstancia que le llamaron “el viajero”. Conforme fue creciendo, pasó su niñez en las aldeas aledañas al río, entre frondosos bosques y animales exóticos. A diferencia del modelo occidental, su educación consistió en aprender a cazar y pescar junto a su padre y tío, quienes le enseñaron a emplear las flechas y el arpón.
Cuando no estaba cazando, exploraba el bosque, jugaba al fútbol con sus amigos o intentaba impresionar a las chicas de la aldea. Sin embargo, a pesar de estar rodeado de sus seres queridos y de la impresionante naturaleza, siempre tuvo curiosidad por saber qué había más allá del río y de su comunidad. La respuesta llegaría al cumplir 11 años de edad: su padre le dio una revista de National Geographic que había encontrado. Miguel nunca había visto un libro en su vida y menos sabía leer o hablar inglés, pero las fotos le transmitieron una visión que jamás había imaginado, un mundo nuevo, extraño y complejo. Quedó especialmente impresionado con la fotografía de dos enormes torres que se erigían hacia el cielo. En ese instante quiso saber más sobre la sociedad que las construyó y el lugar donde se encontraban; sin embargo, él se hallaba en la recóndita selva peruana, sin dinero y sin forma alguna de salir de allí. No obstante, el mundo occidental vería la forma de irrumpir en la sociedad Shipibo-Konibo de formas que Miguel jamás imaginó.
El contacto creciente con comerciantes urbanos llevó el alcohol a las aldeas del río Ucayali, generando casos de alcoholismo en los nativos y, consecuentemente, el maltrato físico en los hogares, erosionando los valores tradicionales de la población. Asimismo, la deforestación generada por intereses económicos de empresas y la violencia política de mediados de los años 80 en el Perú, comenzaron a destruir el Amazonas. De esta forma, Miguel vio cómo una antigua profecía Shipibo-Konibo se convertía en realidad:
“Un día, gente malvada llegará a nuestras tierras. Nuestros peces desaparecerán. Esa gente tomará nuestras tierras”.
Todos en la comunidad eran conscientes de la profecía; sin embargo, en el pasado, los amazónicos se refugiaron en la selva y los guerreros defendieron el avance del mundo exterior con arcos y flechas. Pero el alcohol y otros problemas requerían nuevas soluciones. Miguel lo sabía, sintió que debía educarse y convertirse en un nuevo tipo de guerrero que defendiera a su cultura y a su gente. En ese momento, el recuerdo de las torres volvió a su mente y, si bien era imposible estudiar en ellas, había otra opción: los misioneros protestantes en su comunidad lo invitaron a seguir la educación religiosa. Así, decidió abocarse a ello para un día ayudar a su gente a fortificarse tanto espiritual como moralmente.
Su primera parada fue Pucallpa, ciudad selvática donde fue a estudiar y a aprender el idioma español. No fue fácil, luchó por acceder a los estudios y por sobrevivir en este nuevo entorno. Fue aquí donde, por primera vez, saboreó el azúcar mezclado con el frío hielo en la forma de un helado. De igual forma, comió pasta, que en un principio pensó se trataban de gusanos.
A los 16 años, al culminar sus estudios secundarios, decidió trasladarse a la capital del Perú: Lima. La ciudad de la que tanto se hablaba y en la que podría tener la oportunidad que tanto ansiaba encontrar. Con tan solo su flauta, una guitarra charango y el equivalente a $15, se mudó para estudiar. Se convirtió en un reto mucho más complejo que Pucallpa, padeció hambre y no tuvo un hogar fijo hasta que encontró trabajo como conserje. Comenzó a ahorrar y, a los 17 años de edad, fue admitido en un Seminario Teológico Andino, donde compró, con mucho orgullo, su primer libro. “Cuando tenía tiempo libre, me sentaba en la playa en Miraflores y miraba al Océano Pacífico, hacia mi destino elusivo”, comenta Manenima al recordar aquellos años, cuando empezó su gran aventura en el mundo moderno.
Conforme se fue informando más y más acerca de temas políticos y económicos, descubrió la forma de ayudar a su comunidad Shipibo-Konibo; pero, para ello, primero tenía que obtener un grado de bachiller. Así, dejó de lado el camino religioso y, con arduo esfuerzo, estudio y la ayuda de amigos y hasta desconocidos, consiguió llegar a California en el año 1993 y estudiar en el Santa Rosa Junior College. Continuó su trayectoria e ingresó al Sonoma State University, para luego sobrepasar sus propias expectativas y se convirtió en el primer amazónico en estudiar en el Oxford University, en Inglaterra. Seguidamente ingresó al Stanford University en Estados Unidos, alcanzando el grado de Ph.D en Ciencias Antropológicas en el año 2008.
A partir de allí, continuó su viaje por los ámbitos de poder de Lima y Washington DC, siempre motivado por el interés de establecer una voz que represente a los amazónicos y defienda sus intereses. Nunca ha olvidado al pueblo que lo vio nacer. Por ejemplo, en 1997 fundó el Amazon Indian Institute en Atawter, California, a través del cual obtuvo fondos de iglesias y ONGs para brindar ayuda económica y promover el desarrollo sostenible en la Amazonía del Perú. Trabajó con presidentes del Perú, líderes indígenas de la Amazonía y de otras comunidades de América preocupado siempre mejorar las oportunidades de desarrollo y hacer valer los derechos humanos.
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MIGUEL W. HILARIO ESCOBAR-MANENIMA
Educación superior
o Stanford University, Stanford, California 2001-2008.
Ph.D. en Ciencias Antropológicas.
o Stanford University, Stanford, California 2001-2003.
Master of Arts en Ciencias Antropológicas.
o Stanford University, Stanford, California 2000-2001.
Master of Arts en Estudios Latinoamericanos: Política.
o Oxford University, Oxford, England. 1997-1998.
Política, Filosofía y Economía.
o Sonoma State University, Rohnert Park, California 1995-1999.
Bachiller en Política y Economía Latinoamericana.
Graduado con honores.
o Santa Rosa Junior College, Santa Rosa, California 1993-1995.
Doctrina Filosófica
Principios filosóficos
Creemos supremamente que la democracia es la idea más noble que el hombre haya creado y que las personas y pueblos tienen el derecho inherente de elegir a su gobierno.
Cada individuo y pueblos tiene el derecho a la libertad, a la igualdad, a la prosperidad económica y espiritual. Asimismo, la libertad de expresión sostiene la vida de la democracia.
Se habla de pluralista porque nuestra creencia está basada en el reconocimiento de la naturaleza multiétnica y pluricultural de la sociedad peruana. Esta diversidad cultural es un capital que nunca se arruinará. La inclusión de los pueblos indígenas, étnicos y a todos los pueblos siempre será la regla de oro.
Estamos convencidos de que el poder individual y colectivo es necesario para evaluar y resolver los problemas. Además, que el gobierno o el Estado debe empoderar a estos individuos y comunidades para tomar el destino de sus vidas. La descentralización es la manera más eficiente de gobernar.
Asimismo, promovemos la convención internacional de los derechos humanos y en el derecho a ser diferente en términos étnico-culturales. Se promocionará el multiculturalismo como principio y política, lo cual significa la inclusión de todos los pueblos indígenas y grupos étnicos que han existido antes y después de la creación del Estado peruano. El Estado será perpetuamente unitario, donde todas las personas y pueblos tendrán igual oportunidad, justicia y libertad inalienable.
Principios económicos
El sistema de Economía de Mercado Humanista como modelo será utilizado para contrariar la energía del capitalismo puro y no regulado en comunidades vulnerables. La teoría de mano invisible de Adam Smith, donde el mercado regula los precios debe ser controlado por el Estado para prevenir el efecto negativo del mercado sobre pequeñas empresas. En este sentido, la agricultura debe ser subsidiada por el Estado hasta que pueda sostenerse asimismo. La competencia justa será la regla general en el comercio, y el Estado creará el ambiente de confianza y reglas de juego claros. Por lo tanto, la Economía de Mercado Humanista es un desarrollo económico con justicia, igualdad e integridad para todos los pueblos.
Es deber del gobierno crear un ambiente donde los ciudadanos y pueblos puedan ejercer sus habilidades, talentos y creatividad para mejorar sus condiciones de vida. Con este propósito, cuando sea apropiado el gobierno creará el acceso a créditos para sus ciudadanos sin arriesgar la disciplina fiscal.
No creemos en el laissez-faire de política económica porque el sistema del mercado sin regulación solo puede beneficiar a algunos, ni tampoco creemos en la economía dirigida por el Estado. Por lo tanto, el Estado debe privatizar muchas empresas ineficaces, pero debe conservar algunos donde están en juego los intereses nacionales. Además, el papel del Estado debe ser la de un árbitro, interviniendo para regular cuando sea apropiado en nombre del pueblo. El principio de la oportunidad igual económica y la igualdad de acceso al sistema y los créditos deben prevalecer siempre.
La pequeña empresa (agricultura, tecnología, industria, los servicios, etc.) será el motor del desarrollo económico nacional. El Estado dará prioridad a este motor económico. El Estado negociará con empresas transnacionales para asegurar de que un porcentaje de las ganancias de estos puedan ser reinvertidos en el país. El Tratado de Libre Comercio con otros países es el camino apropiado para crear trabajos y para exportar productos nacionales a fin de generar más créditos y empleos. Sin embargo, estos pactos comerciales deben estar dentro de los estándares internacionales de los derechos humanos y leyes del medio ambiente para salvaguardar a las comunidades y al medio ambiente de externalidades negativas.
Un sistema económico dual debe ser adoptado cuando sea apropiado. La inversión pública y privado deben ser promovidos para crear empleos sin arriesgar la disciplina fiscal. El Estado promoverá la inversión nacional e internacional a través de incentivos y reforma tributarios. La atención especial y prioritaria será dada a la pequeña empresa nacional.
Un desarrollo sin sostenibilidad ambiental es destructivo para las comunidades y asegura el sufrimiento económico y medio ambiental de la generación futura. Por lo tanto, promovemos el desarrollo sostenible, que significa la diversificación de la inversión acentuando en el turismo y el ecoturismo. Esta política será promovida sin perjudicar a las industrias que están involucrados en la transformación de recursos naturales, pero ellas seguirán estrictamente los estándares medio-ambientales nacionales e internacionales y el respeto de derechos humanos.
Filosofía educativa
La educación es el derecho inherente de toda persona, no es privilegio para algunos. Es deber del Estado asegurar que todos tengan acceso y oportunidad para la educación primaria, secundaria y superior. Además, la igual de oportunidad educativa significa el acceso universal a una educación superior a través de un proceso de reforma educativa. La inversión en la educación será prioridad para el desarrollo del país.
Los pueblos tienen derechos inherentes culturales, económicos y sociales. El Estado dará prioridad para que estos derechos sean implementados proporcionando el financiamiento apropiado.
Filosofía del gobierno
Los pueblos tienen derecho a ser informados verazmente por sus gobiernos. Con este espíritu, siempre se mantendrá informados a los ciudadanos.
El gobierno debe ser simplificado y transparente, pero eficiente en deliberar servicios a sus ciudadanos.
Los ciudadanos, a través de la sociedad civil, deben participar en la consolidación democrática. La sociedad civil debe hacer que los funcionarios públicos rindan cuenta. Se aplicará la política de rendimiento de cuenta, la corrupción en todo el nivel no será tolerada y debe ser exterminada. Las leyes existentes en todos los niveles deben cumplirse.
Todas las personas y pueblos tienen votos iguales.
Filosofía en relaciones internacionales
Promovemos la paz y la cooperación económica en la región. Sin embargo, cuando la soberanía nacional esté en riesgo, la acción militar será la última opción.
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